miércoles, agosto 12, 2009

FUEGO CONTRA EL FUEGO





Estamos acostumbrados a ver imágenes de helicópteros y aviones arrojando agua, ya sea sola o, más frecuentemente, mezclada con espumógeno (de color blanco) o retardante (polifostato amónico con colorante rojo), sobre los frentes de llama de los incendios forestales, con el fin de apagarlos o para, al menos, rebajar su intensidad, al objeto de que los medios terrestres puedan atacarlos con mayor eficacia y seguridad.

Pero es menos conocido el hecho de que uno de los métodos más eficaces para apagar los incendios forestales es el llamado contrafuego. Un sistema que se fundamenta en un principio muy simple: cuando el fuego llega a una zona ya quemada este se apaga por falta de combustible. Esto es algo muy fácil de decir, pero su aplicación práctica ya es otro cantar.

En primer lugar, no siempre se pueden aplicar los contrafuegos, para ello deben darse una serie de circunstancias, como que las condiciones meteorológicas no sean de gran inestabilidad ni con vientos cambiantes.

Es necesario que la línea de inicio del contrafuego se apoye en una línea de defensa apropiada lo más segura posible, como puede ser: una carretera, un camino, un cortafuegos o una faja tratada con retardante (cortafuegos químico), al objeto de asegurar que el fuego no avance en la dirección opuesta a la deseada, que es hacia el frente del incendio.

Otra cuestión fundamental es que absolutamente todo el personal que participa en la extinción del incendio debe estar informado de que se va a realizar un contrafuego en un lugar y momento determinados. Este último factor del tiempo resulta de vital importancia. La clave está en calcular el momento en el que debe prenderse el inicio del contrafuego para que, mientras éste coge la fuerza suficiente, el incendio ya esté lo suficientemente cerca para que el efecto de succión producido por la corriente ascendente de aire caliente favorezca que el contrafuego avance en sentido contrario al incendio. Cuando ambos frentes de llama chocan se produce una explosión (ver primera foto) y el incendio cesa en pocos segundos. Si bien, hay que vigilar que dicha explosión no lance pavesas y cree focos secundarios, además de la fundamental vigilancia que hay que hacer del perímetro de todos los incendios apagados, para evitar posibles y nefastas reproducciones.

La decisión de realizar un contrafuego es complicada y comprometida, ya que, además de analizar si las condiciones son apropiadas, hay que tener en cuenta que el contrafuego, en el mejor de los casos, siempre va a quemar (a propósito) una determinada superficie de monte, es decir, que supone el sacrificio de una parte del bosque para salvar una superficie mayor o incluso evitar que el fuego llegue a pueblos, campamentos, zonas habitadas u otro tipo de bienes e infraestructuras.

Para la ejecución de los contrafuegos, normalmente se emplean unas antorchas de goteo especiales (ver segunda foto) provistas de una mecha en la que arde una mezcla de gasoil con gasolina, de forma que el operario, al caminar, va dejando una serie de puntos de fuego alineados sobre el suelo que van prendiendo la vegetación.

En norteamérica, donde las dimensiones de los bosques son mucho mayores y todo se hace a gran escala, para hacer los contrafuegos en grandes incendios suelen utilizarse helicópteros-antorcha (helitorch), es decir, helicópteros que lanzan fuego en lugar de agua, como el que puede verse en la tercera foto actuando en un enorme bosque canadiense.

El contrafuego resulta muy útil para luchar contra incendios que avanzan sobre terrenos con grandes pendientes inaccesibles o cuando se producen en las cercanías del ocaso, de manera que la falta de luz impide la actuación de los medios aéreos. Siempre y cuando las condiciones sean las apropiadas, como se ha mencionado anteriormente.

Resuena en el casco: "Fight Fire".- The Golliwogs (California, 1966). Con John Fogerty al frente, antes de que formara sus famosos "Creedence Clearwater Revival". Recordar que, el pasado mes de Julio, Fogerty ha estado actuando en España pero, imperdonablemente, no fui a verle ni le dediqué si quiera una mísera entrada, sirva esta para resarcir tamaña afrenta y descuido, con aquella letra que reza: "You know that I need you girl. I tried to believe you girl. But I gotta fight fire with fireeeee…"


Primera foto: Incendio de San Antón (Ezcaray (La Rioja), 24-01-99*), en el momento en el que el contrafuego (a la derecha) choca contra el frente del incendio que ascendía por la ladera (a la izquierda). La foto fue tomada por el compañero Director de Extinción (J.A.M.G.) al que le tocó aquella emergencia, en la que, afortunadamente y gracias a la pericia y experiencia de los Agentes Forestales de esa zona en la aplicación de contrafuegos, a la efectividad del mismo y a la limpieza del cortafuegos en el que se apoyó, sólo se quemaron unas 40 hectáreas de monte (14 Ha. de pinar y 26 de retamar). Las otras dos imágenes están bajadas de internet.

(*) La fecha del incendio es correcta, eso es un 1 (enero). En el Norte de España, cuando no llueve, ni nieva y hay vientos desecantes del Sur, suelen producirse numerosos incendios a finales del invierno. Aunque, afortunadamente, también es verdad que suelen correr menos y ser menos peligrosos que los que se producen en verano, pero haberlos haylos.

5 comentarios:

Carmen dijo...

Impresionante.... directamente! Me ha encantado leer tranquilamente la explicación que nos has dado. Y es un lujo contar con las fotos! Qué lejos parece que nos quedan demasiadas cosas. Pero nos las acercas. Besos de verano.

raul dijo...

Pensaba al ver lo de san anton, que fue el incendio del 13-8-2003, donde tambien se logro apagar el incendio con otro contrafuego.
Buena explicacion del contrafuego, yo, matizaria que es una operacion MUY peligrosa , ah y normalmente en la rioja no se usan muchas antorchas de goteo, se usan los famosos mecheros "bic".

Mad Hatter dijo...

Efectivamente, Carmen, en las emergencias la mayoría de las veces no hay tiempo ni personal para hacer fotos, pero es importante documentar las actuaciones porque luego viene muy bien para la formación y divulgación.

Y lo mismo pasa a veces con las antorchas de goteo, que con las prisas no se sacan ni se preparan como se debiera, pero haberlas haylas. En cualquier caso, la mecha de las antorchas se enciende con un mechero "bic", efectivamente, Raul.

El futuro bloguero dijo...

Es de una lógica aplastante... Lo que ya está quemado no arde... Genial.

Esa (dicen las malas lenguas) es la razón del buen año de incendios el pasado 2008. (Quizás porque en 2007 ardió media España)

Espero que ningún descerebrado se ponga a buscar esas antorchas de goteo.

Mad Hatter dijo...

Hay que ver lo mal pensada que es la gente, "FutBlo". El año pasado se dieron unas condiciones meteorológicas extraordinariamente favorables. Además, en gran parte de España, de un año a otro la vegetación herbácea y el matorral crecen lo suficiente como para que pudiesen arder las mismas zonas todos los años.
Y para prender hay artilugios mucho más discretos y a tiempo diferido que las antorchas de goteo.
Mejor no dar ideas, pero creo que la divulgación de estas cosas tiene más ventajas que inconvenientes.
¡Toquemos madera!