miércoles, marzo 11, 2009

The Dance of the Mad March Hares





Durante estos días, mi amiga la Liebre de Marzo anda más alterada que de costumbre, debido a los frecuentes escarceos y combates de boxeo que se ve obligada a librar para quitarse de encima a los moscones de turno, que aparecen como setas en las noches de luna llena ¡Dichoso celo! ¡Qué pesadez!

En ocasiones, varios machos persiguen a una misma hembra, con numerosas escaramuzas entre ellos. El vencedor procura permanecer cerca de la hembra enfrentándose y mordiendo a cualquier otro macho que intente acercarse. Una vez conseguida la compañía de la hembra el macho la sigue a todas partes, acosándola y olfateando el suelo donde ella ha permanecido. Cuando la hembra se cansa de la persistencia del macho, se vuelve y boxea con él, con sus patas delanteras, con el fin de frenar los ardores amorosos del macho (Schneider, 1978). Durante mucho tiempo se pensó erróneamente que este boxeo era una forma de combate entre machos por la posesión de la hembra.

La fecundación es rápida y carente de interés, finalizando con un salto del macho hacia fuera, separándose de la hembra e iniciando la búsqueda de una nueva compañera.

En algunas ocasiones aparecen durante la época de celo zonas específicas de combates en las que se pueden encontrar una gran cantidad de huellas, restos de pelo e incluso sangre. Uno de los aspectos más curiosos y que sólo se produce de forma ocasional durante el celo de la liebre y en zonas de alta densidad, es la formación de una "rueda", en la que un grupo de liebres permanecen sentadas alrededor de uno o dos ejemplares que se mueven en el centro, esta acción pudiera referirse a machos que se exhiben ante las hembras (Schneider, 1978).

Durante esta época, las liebres andan más distraídas y despistadas, por lo que son atropelladas con mayor frecuencia en las carreteras.

Las hembras pueden entrar en celo entre 2 y 4 veces al año, y el número de lebratos por parto oscila entre 1 y 5. La máxima fecundidad se produce a los 3 años de edad.

En España tenemos descritas tres especies de liebres:

La Liebre Europea (Lepus europaeus, Pallas, 1778), la de mayor tamaño (en las dos primeras fotos), que se distribuye por la zona oriental de Asturias, Cantabria, País Vasco y zonas al Norte del Ebro en La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña.

La Liebre de Piornal (Lepus castroviejoi, Palacios, 1976), de tamaño intermedio, vive en zonas montañosas de la Galicia oriental, sur de Asturias y montes de León.

La Liebre Ibérica (Lepus granatensis, Rosenhauer, 1856), la más pequeña (tercera foto), vive en el resto de la Península Ibérica y se han descrito 3 subespecies: ssp. gallaecius (Miller, 1907), en Galicia y zonas próximas del Noroeste; ssp. solisi (Palacios, 1979), propia de la isla de Mallorca; y la ssp. granatensis (Rosenhauer, 1856) en el resto, ocupando casi toda la España mediterránea.

Además de por el tamaño, las distintas especies de liebres se distinguen por pequeños detalles anatómicos y por el color y distribución de las manchas del pelaje.

¡Que sí, que sí, pesada! Tomemos otra taza de té, antes del siguiente baile, querida. Por cierto… ¡Feliz no-cumpleaños!

8 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Ahí va la liebre....

WODEHOUSE dijo...

Por eso se dice el dicho de :"Cuando menos te lo esperas, salta la liebre".
Está bien eso de hacer punchin-ball con alguno que otro, me gustaría ser un poco liebre. Qué curioso todo esto que nos has contado.

Mad Hatter dijo...

Sí, sí, las liebres se quedan aplastadas contra el suelo, con ese pelaje tan mimético (como se ve en la tercera foto) y casi hay que pisarlas para que salgan corriendo.
"Wood", pero a Miguel ni tocarlo ¿Eeeee? Con esa maravilla de cajitas que hace, si es una joya.

nancicomansi dijo...

Ja,ja,ja...-"carente de interés"-...míralo...será para tí, no?
seguro que a la parejita les parece un pasatiempo de lo más entretenido...

No me preguntes porqué, y eso que (a parte de los reptíles) todos los bichos me gustan, pero las liebres me dan un ligero repelús...son como conejos pero "deformados", como si un "idem" se hubiera dado un atracón de anabolizantes y hubiera hecho mil horas de pesas, tan "fibrosos"...y esos ojos tan saltones, las patas tan largas..
En cambio sus "primos" roedores me parecen tan "apapapchuchis", tan esféricos y blanditos...

Besuqui "conejíl"!!

Mad Hatter dijo...

Sí Nanci, a mucha gente le pasa lo mismo que las liebres se les atraviesan un poco, es cierto que son unos animales un tanto "raritos". En cambio los conejos... ¿Qué te voy a decir yo de los conejos?

Besos lagomorfos.

Raquel dijo...

Ejem ejem fíjate que algunas cosillas me han hecho pensar en el género humano...

Mad Hatter dijo...

Pues sí Raquel, Clint Eastwood dice que su próxima película sobre boxeo se va a llamar "Million dollar hare".

Raquel dijo...

XDDDD Me la apunto en la agenda, algo así no puede una perdérselo, jajajaja. Un beso.