lunes, febrero 23, 2009

Los Jabalíes y la Unión Europea



La semana pasada salieron en la misma página de un periódico regional, dos noticias relacionadas aunque un tanto contradictorias. Por una parte, los agricultores de la comarca de Haro (La Rioja) se quejaban de los daños que los jabalíes estaban haciendo a los cultivos de remolacha (ver la segunda foto), zanahoria y maíz. Aduciendo que, debido al cambio climático, los jabalíes tienen dos o tres camadas al año, por lo que su población se ha triplicado en los últimos años, llegando a contabilizarse densidades de 100 individuos por hectárea.

En un reportaje de la tele, también salió la noticia, llegaron a grabar imágenes nocturnas en las que aseguraban haber visto 8 manadas de jabalíes en 45 minutos. Comentaron que no pretenden esquilmar la especie, comprenden que debe haber animales en el monte, pero que sus poblaciones deben de controlarse mediante una mayor presión cinegética, especialmente en las zonas donde se producen daños.

La segunda noticia, hacía referencia a las quejas de los ganaderos de la comarca del Alto Najerilla por el incremento de los daños producidos este invierno por ataques de lobos al ganado.

Ambas noticias tienen cierta relación, ya que el principal depredador natural del jabalí es el lobo, pero, curiosamente, al parecer ambas especies molestan. Y es que el asunto es más complejo de lo que cabría esperar a primera vista.

Hace un par de años, los agricultores también montaron cierto alboroto cuando la Unión Europea modificó la Organización Común de Mercado (O.C.M.) de la remolacha azucarera, con el objetivo de reducir la superficie dedicada a dicho cultivo, mediante la reducción de las ayudas directas a la producción.

Hace unos meses también me llamó la atención la noticia de un agricultor vallisoletano que, debido a la modificación de la O.C.M. mencionada, cambió sus 34 hectáreas de remolacha en regadío por una plantación de nogales para producción de fruto (nuez) con riego por goteo.

Desde que entramos a formar parte de la Unión Europea, hace más de 20 años, la distribución de los cultivos en nuestros campos, está condicionada por los "caprichosos" y complicados designios de la Política Agraria Común (P.A.C.), que es quien asigna, reduce y condiciona las ayudas que reciben los agricultores y ganaderos europeos por lo que producen o dejan de producir en sus explotaciones.

Entre los objetivos que persigue la P.A.C. se encuentran: disminuir los excedentes de determinados productos, garantizar la rentabilidad de las explotaciones viables, disminuir el impacto negativo de la actividad agraria en el medio ambiente, y evitar el despoblamiento del medio rural.

Durante las últimas décadas, grandes áreas del medio rural, sobre todo las menos productivas y las más aisladas y montañosas, se han visto abandonadas, lo cual ha producido un avance o recuperación de la vegetación forestal (reforestación), lo cual también fue favorecido por la P.A.C. Y dicho avance del monte, también ha traído consigo una proliferación de muchas especies de caza mayor (jabalíes, ciervos y corzos) que, a su vez, ha favorecido cierta recuperación de las poblaciones de lobo en algunas zonas.

No conviene olvidar que la vegetación y la fauna silvestres de la práctica totalidad de Europa han sido y son el resultado de la milenaria interacción del Homo sapiens con su medio. Y, actualmente, dicha interacción está regulada principalmente por la P.A.C. y por los usos y costumbres de la población, ya que estas cosas condicionan las actividades que se realizan en el medio rural, así como a la propia política y gestión forestal.

La inmensa mayoría de la población actual es urbana, y las duras faenas del campo, como cultivar la tierra, apacentar el ganado o cortar leña, van perdiendo terreno a favor de otras más lúdicas como la caza, la pesca, la recolección de setas, el senderismo y el turismo rural.

Si hiciésemos una encuesta, seguro que a la mayoría de la gente le gustan los bosques, la naturaleza y los animales. Sin embargo, a casi nadie le gustan los matorrales o los bosques difícilmente transitables. Y los ciervos son muy bonitos, siempre y cuando no se nos crucen delante del coche mientras vamos conduciendo y no se nos coman las flores del jardín o las lechugas de la huerta. En definitiva, lo que realmente gustaría es un paisaje muy determinado, similar al de una dehesa, con un manejo que se aproximaría más al de un idílico y extenso jardín, que al de unos montes reales, salpicados o rodeados de ciudades, pueblos, urbanizaciones, industrias, campos de cultivo, campos de golf, carreteras e infraestructuras de todo tipo.

Al margen de que el extraordinariamente húmedo invierno que hemos tenido ha impedido a los tractores entrar a los cultivos para realizar la recolección a su debido tiempo, y a lo muy exagerado de los datos que se indicaban al principio (¡¡¡100 jabalíes/Ha.!!!), lo cierto es que una concentración de alimento tan extraordinaria como la que supone un campo de remolachas sin cercar, a finales del invierno, es algo que puede movilizar y concentrar las poblaciones de jabalíes de muchos kilómetros a la redonda. Ya que no resulta nada extraordinario que un jabalí se desplace 30 km. en una sola noche.

La caza (polémicas políticas de ministros y jueces al margen) es una actividad bastante mal vista, sin embargo, resulta evidente que la mayoría de la población actual exige que se controlen las poblaciones de fauna silvestre, lo cual, en la actualidad, no puede ser llevado a cabo única y exclusivamente por los depredadores, parásitos y enfermedades naturales.

Por otro lado, desde el punto de vista más puramente de la técnica forestal, lo deseable sería que las poblaciones de herbívoros, tanto silvestres como domésticos, deberían de ser tales que controlasen la excesiva proliferación de matorral y sotobosque (que favorece la propagación de incendios), pero que permitiesen la regeneración natural del arbolado y de ciertas plantas escasas.

Mi intención no es polemizar sobre un asunto ya de por sí polémico, sino subrayar la complejidad del problema y lo difícil, por no decir imposible, que resulta contentar a todos los propietarios y "usuarios" del campo y del monte, debido, entre otras cosas, a las numerosas interacciones existentes y a las contradicciones intrínsecas de nuestra cultura actual.

Lo siento, pero… ¡No se puede tener todo!

12 comentarios:

WODEHOUSE dijo...

Desde luego Sr. Humo, que ya llevo varios años viendo este problema. incluso hay pueblos en los que animales salvajes, lobos y jabalies bajan a comer y claro se comen las gallinas y lo que pillan; esot es que lo hacen por hambre, si no no bajan porque son salvajes supuestamente y no están socializados. Bueno, no sé...intuyo que cuanto más conocimiento y más especialización hay sobre las cosas y sobre cada materia concreta, más problemas encontramos. Antiguamente era todo más simple y no pasaba nada, no?
Qué podemos hacer los de "a pie"?, un fuerte abrazo, amigo Hatter.

El futuro bloguero dijo...

El tema de la caza, se podría solucionar evitando la caza como deporte o afición, ya que ESO es lo que está mal visto, y teniendo un grupo de profesionales que hicieran los trabajos de eliminación de excedente de animales que sean absolutamente necesario eliminar.

Y sin colgar trofeos ni historias.

Supongo que será polémico el tema, pero el que caza y se hace fotos con el pie sobre la pieza, y cuelga o diseca el trofeo, y se unta en sangre no puede decir que es porque es beneficioso...

Tú que opinas de esta solución?

Mad Hatter dijo...

"Wode": Bueno, depende hasta donde nos retrotraigamos en lo de "antiguamente". En tiempos del paleolítico en la Península Ibérica había lobos, linces, osos y hasta tigres. Y hace 70 años en los montes casi no había ni jabalíes ni lobos, porque había mucha población rural con economías de subsistencia, se recogía mucha leña en el monte y había bastante ganadería extensiva y cultivos por todas partes.
No sé si los de "a pie" podemos hacer algo, salvo exigir a los poderes públicos que actúen con lógica, justicia y con conocimiento de causa.

"FutBlo": Lo que planteas tiene un problema económico, ya que los cazadores "deportivos" pagan dinero, tanto por la actividad turística que realizan (viajes, alojamientos, comidas, rehalas, permisos, armas, municiones, etc.), como por las piezas que cobran, muy poco en el caso de la caza selectiva y mayores cantidades cuanto mejor es el "trofeo", pero, en definitiva, generan riqueza. Sin embargo, a los cazadores profesionales habría que pagarles con el dinero de todos los contribuyentes, es decir, se generaría un nuevo gasto.

A mi modo de ver la solución más lógica sería, primero que se planificasen las infraestructuras y la política territorial teniendo en cuenta a la fauna que vive en el territorio; segundo, que se regulase mejor y de forma homogénea en toda Europa, o al menos en toda España, la legislación sobre los daños de la fauna silvestre (cinegética y no cinegética), así como el funcionamiento de los seguros (agrarios, de vehículos y de los cotos de caza); y tercero, que se facilite a los cazadores honrados y auténticos (que los hay) a cazar los cupos que todos los cotos de España están obligados por ley a establecer en sus Planes Técnicos de Caza.

a-escena dijo...

Es un tema éste de la caza complicado de ver. Yo particularmente tengo cierta manía a los cazadores, al ambiente de la caza, etc...Vivo en una zona rural y no me gusta el rollo que llevan. Podría hacerse ese control, que estoy de acuerdo, puede a veces ser necesario, sin tanta parafernalia y dinero de por medio?.
Interesante tu blog. Saludos.

Mad Hatter dijo...

Bienvenida "a-escena".
Sí, ya he dicho que la caza está mal vista, pero si hay una parte (no pequeña) de la población que le gusta y paga por ello, y es así desde hace varios siglos ¿Por qué pagar ahora?
He de decir que en La Rioja y en el Norte en general, la caza es de índole más social que en el Sur, ya que aquí no hay grandes fincas privadas sino cotos de ayuntamientos, la mayoría en montes de utilidad pública.
Decir también que hay algunas especies de caza menor, como la Perdiz y otras aves no cinegéticas que anidan en el suelo, algunas de ellas amenazadas, como el Urogallo y la Perdiz nival, e incluso plantas herbáceas bulbosas, cuyas poblaciones se ven perjudicadas por la abundancia de jabalíes.
Hoy por hoy la caza de jabalíes, cérvidos y conejos es algo necesario que, además, aporta riqueza y proteínas muy sanas y de alta calidad en muchas zonas.

nancicomansi dijo...

Bueno, bueno...no se si estás al caso de los vergonzosas sentencias que se han aquí en Cataluña,en referencia a la progresiva "intrusión" del pijo-urbanita del 4x4 con casa en zonas rurales...que me explico...que todos, ellos los primeros, quieren ir al super y comprar una buenos muslos de pollo y desayunarse su bol con cereales y leche bien fresca y pasteurizada...faltaría más, y comer sus chuletitas, y tal, pero claro, una cosa es eso y otra tener que "soportar" la peste nauseabunda de los cochinos (por cierto, que monos los de tu foto...;), y el ruido que hacen cierta granjas, y hasta la insoportable molestia de las campanadas de la iglesia de turno...pues eso, que se han quejado mucho por via judical, y hasta han logradop que un juez, por lo que se ve muy sensible e inteligente, ha mandado cerrar granjas, y hasta PONER CINTA AISLANTE A LOS CENCERROS DE LAS VACAS!!!!!!

SI es que con lo bien que huelen las granddes ciudades y lo tranquilo respecto a ruidos, se está...

Yotra cosa, yo no entiendo nada,pero siempre me pareció que lo de la unión Europea era un poco "surrealista", una especie de intento de "cuadratura del círculo" que para que "encaje" más o menos la producción, se ha onligado a la barbaridad de "destruir" excedentes de alimentos, malvaratar leche, por ejemplo...

Un beso, MAD.

Mad Hatter dijo...

Lo de la justicia en este país si que es absurdo y surrealista. Sí, eso de que habían denunciado a alguna Iglesia por tocar las campanas me suena (nunca mejor dicho).

Eso de que hay que destruir alimentos excedentarios, no sé si se ha llegado a dar. Sí que es cierto que conservar algunos es caro, pero supongo que muchos de ellos se envían como ayuda humanitaria al tercer mundo, antes que destruirlos. Aunque todo puede pasar en esa "casa de locos" y en ese monstruo burocrático que son las instituciones europeas.
A veces sacan normativas totalmente irreales e imposibles de aplicar.
¿Por qué tendrá que ser todo tan complicado?¿Verdad?
Un beso, Nanci, sencillo y natural.

eva al desnudo dijo...

Si los animales salvajes invaden lo que se supone es nuestro territorio es porqué, en primer lugar, nosotros hemos invadido el suyo y seguramente las zonas de pasto para ellos ahora son urbanizaciones para otros.
Lo que explica Nanci es alucinante, la primera vez que lo escuché en la radio pensaba que se trataba de un chiste.
Ya sabes lo que opino sobre el tema de la caza, vivo en una zona en dónde de cada diez casas, ocho son de família de cazadores y te aseguro que allí no hay ni normativas, ni leyes ni pepito de los palotes. Te puedes encontrar a un niño de ocho años con la balinera cargada matando pajaros o gatos, si, es algo que siempre ha existido, pero estos críos crecen y se creen que son rambos y se visten de camuflaje y dan hasta miedo. Son radicales, paletos y la mayoria de los que conozco maltratan a sus propios perros. Siento si estoy generalizando, seguro que los hay legales y buenas personas, pero para empezar, una persona que lleve un arma a mi por lo menos no me merece ninguna confianza.
Y estoy hablando de caza menor!
¿Crees que si se llegan a modificar las infraestructuras y a regular la legislatura, nuestro monarca y su nuera dejaran ne cazar? Y eso que a ellos matar osos les sale gratis.

Adiós, buenas tardes.

Mad Hatter dijo...

Vuelvo a repetir que, desgraciadamente, lo que más abunda son los "escopeteros", sobre todo en tu pueblo, Eva (je, je).
Hay mucha gente que es un auténtico peligro al volante, pero a nadie se le ocurre que se prohiba conducir.
¿Que debería haber más vigilancia y mayor control? Seguro que sí, por ejemplo a cargo de la Guardia Civil (personas que van armadas y que no por ello generan desconfianza).
Aún teniendo infraestructuras adaptadas a la fauna y legislación apropiada, si nadie matase ni un sólo jabalí ni un sólo ciervo en España, habría que contratar a gente que lo hiciese y que tampoco nadie nos aseguraría que se fuesen a comportar siempre de manera totalmente correcta cuando estuviesen por ahí sueltos por los montes.
Existen bosques con serios problemas de regeneración y plantas en peligro de extinción debido al exceso de herbívoros silvestres, en muchas zonas de nuestro país.
Besos.

Le Mosquito dijo...

Bonito jardín, Mad.
:)
Y es que conciliar opiniones es tanto o más difícil que conciliar intereses. De hecho, si las opiniones no se concilian (dialogando y aceptando lo aprehendido, y desestimando lo infundado, por ejemplo)no hay interés que se concilie.

En cuanto al ejemplo del campanario, que mencionas en uno de tus comentarios, no me parece ilustrativo, y porque su son no responde a intereses generales.
Un abrazo, Mad. Me interesó y gustó muchísimo esta entrada. Lástima que aún no tenga tiempo para leer aquí, o en otros blogs, aportaciones tan plurales como esta.
Gracias.

Mad Hatter dijo...

Gracias "Mosquito", esto de la caza, como trata sobre la vida y la muerte, levanta muchas pasiones y opiniones encontradas difícilmente conciliables, porque toca la fibra sensible del personal.
Efectivamente, el asunto del campanario es muy distinto, sólo lo mencioné porque lo sacó a relucir Nanci. Aunque un pueblo sin sonido de campanas, cantos de gallos, ni boñigas de vaca sería como un jardín sin flores ¡Qué quieres que te diga!
Un abrazo, gracias a tí y no seas tan caro de ver (je, je).

Le Mosquito dijo...

Un place. Amén.
;)