lunes, febrero 16, 2009

El Misterio de la Verruga



¿Quién no ha ido alguna vez al médico con algún tipo de malestar, fiebre o mareo y, tras un breve examen, le han dicho: "Eso es alguna afección vírica"? Y con eso se quedan tan panchos. O lo que es peor, cuando se va al dermatólogo porque te ha salido una peca o una verruga en la piel, y te dicen: "Vigílela y si crece o cambia de color, venga usted otra vez ¿Vale?".

Confieso que soy bastante aprensivo, aunque, por mi moderada dedicación profesional al mundo de la sanidad forestal, también sé que no siempre es posible identificar cuál es el origen del mal o de la patología que afecta a un determinado organismo vivo, ni mucho menos, conocer o dar con el tratamiento apropiado para atenuarla, curarla o eliminarla.

Como ya hemos dicho en numerosas ocasiones, la ciencia no tiene la solución para todos los problemas del mundo.

Uno de los misterios de la fisiología vegetal es saber cuál es la causa que produce las verrugas, lupias, tumores y otras extrañas deformaciones en la madera de los árboles.

Las verrugas son unos abultamientos que se producen en la parte exterior de la madera del tronco (albura), que se caracterizan por una gran profusión de yemas durmientes o brotes epicórmicos abortados, que les confieren una superficie irregular y rugosa.

Las lupias son similares a las verrugas, pero suelen tener una superficie lisa y una forma más regular, esferoidal o similar a una peonza.

En ambos casos, el veteado interno y los dibujos jaspeados que produce la sucesión de los anillos de crecimiento anual, les pueden conferir un gran valor ornamental para su uso en ebanistería. Si bien, para su uso en carpintería estructural, suele considerarse un defecto de la madera, al igual que los nudos, fendas, acebolladuras y torsiones.

Estas deformaciones se producen por una proliferación anormal de los tejidos, como respuesta a una acción excitante sobre el cámbium (un meristemo o fina capa de células que al crecer genera la corteza interna y el floema, hacia fuera, y la madera o xilema, hacia dentro, produciendo cada año los característicos anillos de la madera), una acción que puede estar inducida por diversas causas, entre las que se mencionan:

* Golpes mecánicos.

* Picaduras de insectos.

* Infecciones víricas, bacterianas o fúngicas.

* Variaciones en el campo electromagnético producidas por corrientes subterráneas de agua (fuerzas telúricas), tendidos eléctricos o antenas de telecomunicaciones.

Algunas de estas deformaciones (como las que se muestran en las fotos) pueden presentar un aspecto similar al de las agallas. Sin embargo, éstas últimas son deformaciones específicamente producidas por determinados insectos, en el momento de la puesta de los huevos, de forma que los tejidos que se desarrollan posteriormente, con la hipertrofia generada, sirven de alimento a las larvas. Por lo que las agallas siempre presentan en su interior galerías y restos de la actividad de insectos. Cosa que no sucede habitualmente en las verrugas y lupias.

Fotos: Las dos primeras: Lupias sobre tronco de Castaño (Castanea sativa), en Santurdejo (La Rioja). La tercera, son deformaciones de origen desconocido en ramas de Encina (Quercus ilex), en Alcañiz (Teruel).

8 comentarios:

WODEHOUSE dijo...

Ahí lo llevas. Unico e inalcanzable cuando te da por tratar estos temas. Para mí son lecciones magistrales y no es peloteo, sino agracdecimiento desde la perspectiva de una "iletrada-paleta de ciudad".
Un besazo, un gustazo verte de nuevo en lo virtual...para variar.

El futuro bloguero dijo...

En los arboles, no sé, pero en las personas, es verdad que da mucho miedito.

Yo tuve un lunar raro en el hombro y se cambio de color y de forma. Fui al medico con mucho miedo, y me lo quitó, sin dolor. Me digo que era un ....oma, una palabra que por terminar en Oma, acojona mucho, y despues de analizarlo por si... pues no, era un puto ...oma, que no es más que una terminal de los capilares venosos, que se había trombosado... otra palabra que acojona, total para nada. Se congeló con nitrógeno, se cayó solo y no queda resto ni del angioma ni del lunar ni de la cicatriz.

Qué malita es la aprensión.

Mad Hatter dijo...

"Wood" (madera) y "Futuro cirujano arbóreo", me dejais sin palabras y lo único que se me ocurre es entonar aquella vieja canción que decía: "Oooh papi, papilomaaaa... ¡Oooh mami! ¡Oooh mami, mami, blue! ¡Oooh mami blue! ¡Oooh papi, papilomaaa!"

WODEHOUSE dijo...

Sr. Humo-Hatter: Le recuerdo que debe tomarse la medicación cada ocho horas, de lo contrario le dará por desvariar.
(¿Ho...papiloma blue???.
Yo me sé esta:
Cucurrucucú....papilomaaaa, ayayayayaiii, cantabaaa)

Mad Hatter dijo...

Sí, "Wood", después de escribir el comentario pensé:"Caray, estoy peor de lo que pensaba". Pero es que me hizo gracia ese juego de palabras con mami, papi y papiloma.
¡Ja, ja, ja! Muy buena la ranchera, vas aprendiendo, bienvenida al club de los Mad-haras.

eva al desnudo dijo...

Como bien dice Futblo, en las personas da temor y un cierto repelús.
No sabía que a la madera del árbol de la denominaba "albura", que palabreja más extraña, es cierto lo de los nudos en la madera, que a veces hace que pierda valor, sin embargo,particularmente me parecen bonitos.

Otra lección magistral Mad.

Besos sin nudos

Mad Hatter dijo...

Lo de "albura" se llama así porque la zona exterior de la madera suele ser de color claro, en contraposición al "duramen" o corazón, normalmente más oscuro de la madera, por acumulación de productos de desecho del metabolismo que les sirven de cierta protección contra las pudriciones.
Yo lo que no sabía es que algunas prendas deben guardarse con nudos para conservar su arrugado ideal. Pero ya voy aprendiendo, ya.
Besos desatados.

google dijo...

toda aprobaciòn merece el crèdito de censura y algo de monarquìa, en fìn, respetando la desiciòn, felicito la pàgina a efectos que se siga invesigando y comprobar el èxito del aerosol que congela con èxito los lunares y averrugas.
tito parapsicologo s/f lucro